2 de julio de 2014

Puedes sorprenderte con los detalles. No es conveniente la idea, pero uno puede enamorarse de una sonrisa. Y cuando pasa, te detienes y preguntas: ‘¿Cómo es que algo tan simple pueda parecer tan complejo?’. Es que el amor tiene tantas máscaras que acabas creyendo que no tiene rostro, entonces sucede que lo idealizas. Me fascina la manera en que puede llegar a gustarte una persona, a tal punto en que el paraíso te parecería una trivialidad sin valor ni fundamentos comparado a los mil momentos que en ese mismo instante están pasando por tu mente al lado de ella. El amor nos vuelve ilusos. Pero es hermoso. Tiene la capacidad de hacerte olvidar dónde dejaste la razón, y aventurarte a amar a alguien que te robó toda la atención desde que la conociste de verdad.