30 de junio de 2014

No encuentro palabras para describir lo que siento. No sé cómo ser alguien buena para ti. Quise construirte un futuro a mi lado pero no supe como. Quise amarte y lo hice más de la cuenta, y a pesar de todos los daños que nos hemos causado, no llevo la cara baja, porque sé que de tantas cosas yo también fui algo importante para ti… Un momento, un sueño, un apoyo. Te amé más de lo que las palabras pueden expresarlo y nunca sabré sí mi error fue cometer estupideces como no darte dos besos en la frente en vez de uno al despertar o apretarte más cerca a mí por la madrugada. Quizás nunca pronuncié un “te amo” con un tono más sutil ni te inventé en la carita una sonrisa por día. No soy perfecta, ni para ti ni para mí, pero por ti lo intenté cada día que estuve a tu lado. Lo intenté hasta el cansancio, sin siquiera tener idea de lo imposible que sería. Varios momentos de felicidad quise compartirte y un sinfín de razones de por qué es que te amo tanto. Porque al día perdía la cabeza por ti, no existió ni existe una sola milésima de segundo en la que no te haya pensado. Eres una parte muy importante de mi vida, la mejor parte. Todos mis deseos, debilidades, motivaciones llevan tu nombre en letras enormes. Porque la marca y el recuerdo más grande que has dejado en mí es tu sonrisa y tu mirada tierna. Saber que era por mí, saber que fácilmente podía sacarte un instante de felicidad y dejar tus presiones de lado. En la vida que me queda jamás me arrepentiré de haberte tenido cada día a mi lado. Trajiste luz, paz, cariño, comprensión y apoyo, por eso estaré eternamente agradecida. Vives en mi, habitas en cada movimiento mío, en cada expresión y cada manía. Reconozco que siempre fuimos personas distintas, pero el mejor complemento y balance que pude haber encontrado. Amortiguas mi vida y me llenas de magia. No sé si pude lograr mi cometido, pero de ser así, espero que seas feliz estés o no conmigo. Que siempre lleves la frente en alta. Que te ames más de lo que puedas llegar a amar a alguien y que sepas que en este rincón del mundo, aquí en esta habitación, siempre estará impregnado mi amor por ti. Siempre existirá una persona retorcida y ordinaria que te ama muy sinceramente como una loca.