2 de mayo de 2014

  • No te imaginas cuantas veces me he tenido que aguantar las ganas de llorar por otra negativa tuya, si hoy pudiera arreglar las cosas, te diría muy bajito, que solo tengo la esperanza de que aún me quieras, te diría con los ojos cerrados, para que las palabras broten con más rapidez, todas y cada una de las letras que aún compongo en honor a tus mejillas, a tu voz encamorrada, a las pecas que se formaban en tu piel blanca. Te suplicaría que las gotas de lluvia te trajeran hasta mi espalda, a mi boca, a mi piel. Te diría que aún tengo tantas ganas de escribir sobre tu espalda todos estos besos que mis labios aún te tienen reservados, y que no me importa si pierdo la cuenta de ellos, volvería a iniciar, beso por beso, caricia por caricia. Te gritaría, por si no me escuchas, por si me ignoras, aunque me llamen loca, aunque me digan obsesionada, no me rendiría, no me iría.