6 de abril de 2014

Una vez me preguntaron si era feliz. Y la verdad lo único que pude pensar es que las emociones no son constantes. Ninguna, ni siquiera las más placenteras o las más destructivas. No puedo decir que soy feliz, o que estoy triste, porque yo no soy una sola cosa. Yo soy un sube y baja de emociones, puesto que en un momento habrá cosas que me harán feliz, y en otro momento llegarán otras que me robarán esa felicidad. Y no, tampoco soy bipolar, sólo sigo un curso normal de la vida. Porque pensándolo bien, ¿qué es constante y eterno?