3 de marzo de 2014

Y eres tú ese golpe en la cabeza que me dice que no todo está perdido, que aún quedan esperanzas y que puedo seguir confiando en el amor, que aunque te maltraten mil veces el corazón, tú aún esperas una razón para seguir amando. Aunque la vida muchas veces no tenga sentido, hay momentos que hacen que todo sea bueno. Y ese golpe, sólo lo das tú.