Estás cayendo dentro de ese gran vacío, pero cuando caigas recuerda ponerte de pie otra vez. Porque para revivir debes antes morir, y para brillar debes haber ardido en el fuego de la soledad y el dolor. No te rindas, has avanzado demasiado para detenerte y ver los buenos tiempos pasar; demuestra una vez más que has aprendido, danos una señal de que no te darás por vencido.