Y tal vez si me preguntan, les mentiré diciendo que no lloré, que no recordé, que no te sentí en ese momento. Me negaré a confesarles que por un segundo anhelé tus brazos, anhelé tus palabras en el oído, que sentí que quería otra vez tenerte a mi lado. Me negaré a aceptar mis rotundos sentimientos, a negar el dolor que ahora siento, pues ya no importa. Tú no vuelves, yo no vuelvo, la distancia ganó la partida, y no habrá segunda ronda.