Debes encontrar el lugar dentro de ti donde nada es imposible. Piensa, cree, sueña y atrévete.
21 de agosto de 2013
Busco cualquier excusa para hablarte. Si mi voz no se cruza con la tuya, o si al menos, nuestras miradas no lo hacen, siento que mi día no está completo… Siento que mi día no puede terminarse sin haber tenido cualquier tipo de contacto contigo, así fuese el detalle más minúsculo, cambiaría radicalmente mi perspectiva del día. Te conozco poco, pero sé que si te conociera más, caería perdidamente enamorada de ti. Lo siento en el pecho. Lo siento en mis piernas temblorosas cuando estás cerca. Lo siento en la sonrisa que se dibuja en mi rostro al instante en que te miro. Lo siento en mi voz, que se queda atrapada en mi garganta al escucharte hablar, sintiendo que no existe ningún sonido que pueda compararse con lo sublime y exacto de tu voz. Ahora bien, no sé si ha de ser conveniente conocerte, pues en estos momentos, que no sé mucho de ti, ya me siento meramente embelesada; no puedo imaginar, cómo sería si llegase a enamorarme… ¿Puedes oler el peligro aquí? Si decido avanzar por el camino desconocido, que eres tú, lo único que podría hacerme sentir protegida y sin peligro alguno, sería que estuvieran tus brazos ahí esperando por mí para sostenerme.