3 de noviembre de 2012

Imposible.

Resulta imposible no acordarse de ti, de nosotros, cuando lo que más deseo en este momento es que esté aquí conmigo. De la misma manera que lo deseé ayer, como cada día. Por más que quise evitarlo, te convertiste en mi día a día; mi única y, por tanto, mi mayor necesidad, el único motivo que consigue hacerme plenamente feliz. Sin embargo, sigo buscando la manera de enamorarte, de hacer que todo esto que escribo también lo sientas tú. De hacer que te resulte imposible pasar un día sin mi, que tu mayor miedo sea perderme y que estés todo el día buscando la manera de hacer que el tiempo se pare para no tener que despegarte de mí nunca, para que puedas quedarte para siempre.