Me perdí.
Yo una vez me perdí; continué mi camino a solas. El otro día, por casualidad, me encontré. Y fue entonces cuando me di cuenta de que el tiempo pasa, y de que a veces es mejor no pararse demasiado tiempo, para aceptar, que la evolución interior es algo natural en el ser humano, que hoy por hoy sigue siendo inalcanzable e imparable ante los ojos de la humanidad.