5 de septiembre de 2012

Disfrutemos.

Que si te digo "te quiero" lo haré de verdad. Cuando me pongas de los nervios te gritaré, bueno, y cuando no sea tu culpa quizás también. Yo te soltaré lo primero que me venga a la cabeza y no esperaré a ver como te afecta. No me veré forzada a hacer nada; si quiero hacerlo lo haré, sino no. Aunque parezca increíble no pasaré más de dos minutos picada contigo: no soy capaz de hacerlo. Me gusta que se llame a las cosas por su nombre, así que por favor no tengas miedo a ser sincero. Frunzo mucho el ceño, pero no porque esté preocupada; lo necesito para concentrarme. Aguantaré todas tus manías: sé que yo tengo mil más. ¿A cambio que pido? abrazos los justos y caricias a montones. Besos rápidos y fuertes. Por muy despacio que me beses no duraré más, así que mejor emplearse a fondo en cada giro. No sé cuanto te quedarás, ni cuanto aguardaré yo antes de huir, pero mientras tanto disfrutemos.