4 de junio de 2012

De nada sirvió.

De nada sirvió que encontraras en mí un apoyo. De nada sirvió hablar contigo hasta las tantas, hacerte reír, hacerte enfadar, confesarte mis miedos...De nada sirvió que le pusieses tantas ganas al principio si después te ibas a marchar. De nada sirvió que me hicieras creer en lo imposible. Al final lo conseguiste, lo admito..