12 de noviembre de 2011

Hacer una pared.

Y paso a paso, ladrillo tras ladrillo, te pones a hacer una pared entre tú y los demás, intentas restablecer el límite que sobrepasaste, quieres controlar lo que sientes, sueñas con encerrarte tras tus murallas y olvidar lo que existe fuera de ellas. La construyes sin descanso, con urgencia, sabiendo que ibas a recibir un ataque, pero te confías, te alejas por un mínimo momento, no estás preparado, y de repente, te atacan, de golpe, de imprevisto, sin avisar, y caes ... Es entonces cuando te das cuenta que no habías construido nada.