10 de noviembre de 2011

Él me cambió.

No sabía que una persona pudiera llegar a cambiarme tanto, pero tampoco que este sentimiento tan fuerte que siento fuera real, que la misma idea que me hace sonreír me pudiera llegar a hacer llorar. Ignoraba que podría pasar noches en vela con un único pensamiento en mi cabeza y días que podría comparar con años enteros de vacío y confusión. Me parecía imposible el depender de esta manera de alguien y tener paciencia de esperar algo que siempre supe que no iba a pasar.